Archivo de Enero de 2009
El Bubisher sigue trabajando de firme. Son ya más de diez los voluntarios que han entrado con él en las escuelas de tres wilayas, y antes de fin de curso habrá visitado todas las aulas de primaria, y muchas de secundaria. Javier agota ya sus últimos días después de tres meses apasionantes, cuya crónica podéis ver en http://www.bubisher.com/
También podéis echar un vistazo al video de Irene, en el que Cristina hace su primera entrada en una escuela del 27, en vimeo.com/2831004
Pero un fallo de última hora ha dejado cojo nuestro calendario, que aparte de este huequecito, está ya cubierto casi hasta fin de curso. Es del 14 al 24 de febrero, cuando no habrá nadie para hacer el trabajo.
Sabemos que es muy poco tiempo, y que hay que tomar la decisión así, casi sin pensarlo. Pero tal vez es mejor no pensarlo demasiado. Os aseguramos que todas las experiencias de todos los voluntarios que ya han viajado en el Bubisher han sido apasionantes, fértiles. Para los voluntarios, sí, pero sobre todo para los niños que ya quieren al Bubi como parte de sus vidas. En el aula y, como dice Javier, fuera de ella, por la tarde, cuando el camión abre las puertas de sus sueños a niños y menos niños. El Bubisher les trae buenas noticias. Y a nosotros nos haría una enorme ilusión que llegara tu mail diciendo “voy”.
Estoy escribiendo estos días un relato sobre el Bubi, sobre una voluntaria que llega creyendo que no va a dar la talla, para un libro colectivo que comanda Fernando Marías. Me queda poco, pero sería milagroso que antes de acabarlo supiera que el relato se había hecho realidad.
Y aquí te dejo de nuevo esta imagen nocturna del Bubi bajo “el nuyum”, las estrellas del Sáhara, tan distintas a las nuestras, tan llenas de sentido, de belleza y de verdad.
clara bailo, 1 de diciembre 2008
El video dura 10 minutos y está colgado en el blog del Bubi, bubisher.com, o en la página “vimeo”: teclea cualquiera de las dos direcciones, http://vimeo.com/2831004, y ahí lo tienes. Haz doble click sobre la pantallita, y te aparecerá a toda pantalla. Es una delicia, obra de Irene Bailo, que está haciendo la biografía del Bubisher, desde su inicio. De momento, este reportaje es, gracias también a Cristina Penichet, una muestra perfecta de lo que hace el Bubi, y de lo que cualquiera que quiera ir como voluntario puede hacer, cada uno a su manera.
RECUERDA: bubisher.com (si no sale a la primera el blog busca en google) o http://vimeo.com/2831004
Si te gusta y tienes blog o web, por favor: ¡cuélgalo!
Tengo que insistir, porque sé que wanadoo ni siquiera tiene ya a bien devolver los correos que algunos me seguís mandando a la antigua dirección. Ha quedado anulada a todos los efectos, y esta, la de telefónica, es la nueva y más fiable. Es un fastidio estar quedando como un maleducado con algunos de vosotros, pero no me han dejado ninguna solución, salvo hablar eternamente con máquinas sin alma ni lógica.
Acaba de aparecer en Faro de Vigo una reseña crítica, de Dolores Martínez Torres, sobre A porta de Mayo, la novela escrita con Tina Blanco (e mais a tradución de Santi Jaureguízar). ¡La primera! Siempre pensé que este es el camino de un libro: la espontaneidad, el boca a boca. Si quieres leerla, copia este enlace, y entrarás en el PDF del Faro. http://media.epi.es/www.farodevigo.es/media/documentos/2009-02-08_DOC_2009-01-08_01_22_01_cultura.pdf

La osezna no hiberna. Se mantiene despierta ante el desconcierto de los naturalistas que la siguen y la fotografían. Así, rodeada de nieve y hielo, perpleja y sola, me hace pensar en todos los niños: los palestinos, los saharauis, los niños soldado de las guerras africanas, y hasta en nuestros niños, igual de solos entre la superabundancia de cosas y la escasez de sentimientos. Hoy Gaza nos duele hasta el alma, y los niños de Gaza aún más, pero nada hacemos. ¿Y qué hacer? Quienes escribimos para niños, quienes creemos en el futuro y por eso escribimos para niños, nos sentimos inútiles. No entiendo esta atonía, esta afonía. ¿Nadie es capaz de levantar una bandera filosófica, ética, nadie es capaz de marcar un camino distinto para esta humanidad que a pesar del paso de los siglos sigue bombardeando escuelas y hospitales? Me abruma el silencio blanco, como a la osezna asturiana. Nunca he sentido a la humanidad tan huérfana de pensamiento, tan ayuna de un camino que seguir, un camino en el que creer. Nada, silencio. ¿Qué hacer? ¿Cómo evitar ser cómplices con el silencio? Firmar manifiestos, clamar desde webs y blogs, protestar, ¿es bastante? Claro que no. Pienso y pienso, y no veo qué hacer, y cada minuto que pasa hay una bomba arrojada por una mano humana que es la mía. Los libros, el Bubisher, ¿son bastante? No, claro que no. Es verdad: el Sáhara es nuestra Palestina, nuestra responsabilidad. Nuestros gobiernos perpetúan allí su traición y su abandono; España es una mala madre para el Sáhara, y los que intentan hacer algo por ellos son sus hermanos, pero no salimos de las buenas intenciones, del agua oxigenada para curar las terribles amputaciones de los derechos de los niños. Y la ONU es nuestra ONU. Una voz, por favor, una voz que empiece a exigir que se disuelva esa ONU que no es capaz de emitir siquiera una resolución que detenga la barbarie. El mundo es el mundo, merece algo mejor, merece pensadores, filósofos, líderes de un futuro de la humanidad. Pero como al esbardo de la fotografía nos rodea un silencio blando y blanco. Sólo nuestra voz, pero dónde, cómo. No lo sé, me declaro impotente y frustrado, asqueado de mi propia condición humana. Esa osezna es una niña bajo las bombas, esa nieve son escombros de casa y cocinas derruídas, esa nieve es nuestro silencio. Esa osezna es una niña, todos los niños, todo el futuro sin futuro, incapaz de cerrar los ojos, con los ojos abiertos de par en par ante tanto abandono, ante tanto egoísmo mezquino.

