Archivo de octubre de 2008
Pocas veces un premio ajeno me ha alegrado tanto. La noticia me la dio Jaureguízar, y aún siento como un bálsamo contra cualquier soberbia la sonrisa que se me desató en los labios cuando leí: Agustín, Nacional de LIJ!
Y es que pocos premios han sido tan merecidos. Me decía Carlos Lomas en Ballobar que había leído la novela por la que ha recibido el premio, “O que queda e o amor”, y que es muy buena, pero a mí me gusta pensar que es una distinción que no se puede quedar en una sola novela, que se otorga a una obra completa. De hecho, eso me dijo el director generalo del libro, Rogelio Blanco, que se quería hacer.
Da igual: a una obra o “a la obra”, la ausencia de Agustín en el palmarés del Nacional de LIJ deslucía al mismo premio. Finalista varias veces, la “oportunidad” le había dejado siempre fuera. Pero ¿cómo no iba a ser premio nacional el autor de Cartas de inverno o de Cos pés no aire? O de Aire Negro, o de No centro do labirinto, o…
Es raro, pero en Agustín se unen dos enormes virtudes: ser uno de los mejores escritores, y ser uno de los mejores amigos: de cuantos le conocen un poco de cerca. Y si a esas dos virtudes se le une la de su fidelidad y su compromiso, mejor aún; porque Agustín es y ha sido fiel a su lengua, el gallego, y ha renunciado muchas veces (me consta) a enormes tentaciones para escribir directamente en castellano.
Me gusta esta foto, porque habla más que mis palabras de “cómo” le miro, de cómo le veo, de cómo le siento.
Sólo una pega: Agustín, como la mejor LIJ, no merece un premio de reserva india, sino el Nacional de Literatura, sin más. Pero esa, esa es otra batalla. De momento me basta con lo que siento: que este premio es tan justo que es de todos: lectores, colegas, amigos.
Acaba de aparecer en Faro de Vigo una reseña crítica de A porta de Mayo. ¡La primera! Siempre pensé que este es el camino de un libro: la espontaneidad, el boca a boca. Si quieres leerla, copia este enlace, y entrarás en el PDF del Faro.
http://media.epi.es/www.farodevigo.es/media/documentos/2009-02-08_DOC_2009-01-08_01_22_01_cultura.pdf
La pasada semana, en las Jornadas de Ballobar, Blanca Calvo, directora de la Biblioteca de Guadalajara, pronunció una conferencia inolvidable sobre el papel de las bibliotecas. Fueron muchos sus luminosos ejemplos, pero en mi memoria quedará ya para siempre la de Jordi Rubió, el hombre que luchó contra el escepticismo de los generales para llevar al frente, en plena guerra civil, un bibliobús.
Blanca evocó las cartas de los soldados, encontradas años más tarde por los investigadores, que decían a sus familias que lo mejor que les había sucedido en la guerra era la llegada de un autobús cargado con libros, con bibliotecarias amorosamente entregadas a su tarea de repartir sueños. Puede que alguno de ellos muriera al día siguiente, con el libro aún caliente en sus pupilas.
Es cierto, allí donde la vida es más dura, es donde más necesarios son los libros. Cuando el Bubisher rueda ya por Argelia rumbo a los campamentos, no puedo dejar de soñar con las hogueras que avivarán sus libros en los corazones de los niños saharauis. Para que se sientan un poco orgullosos, como los niños de Medellín se sienten de sus Parques Biblioteca.
A veces, luchar merece la pena. Gracias, Blanca, es más fácil ser fuerte cuando otra mano se une a la nuestra. Somos muchos ya los que creemos en que mandar un bibliobús al lugar del sufrimiento es a veces más útil que lo más útil, que lo más necesario. Y gracias, Jordi, por hacer ceder el escepticismo de los generales.
Otra vez. La lluvia en el peor desierto de África, en el secarral sin vegetación alguna, un esqueleto mineral y geológico en el que los caravaneros beduínos evitaban dormir por su inhóspito aliento. Pero cuando llueve es el desastre. Hace dos años lo fue, y cayeron las escuelas de adobe como si fueran de papel. De nuevo acaba de pasar.
Cuando vayamos con el Bubisher, ya dentro de muy poco, tendremos mucho que hacer: más que leer cuentos, hacer lo necesario para que se puedan leer, para que los niños tengan un techo sobre su pupitre.
Esta es la nota de Sáhara Press que mañana no estará en El País, ni En el Mundo, ni en los periódicos franceses en los que se hablará, con fruición, del status privilegiado que Europa concede a Marruecos cerrando los ojos ante esta cruel, intolerable injusticia. No ha llovido en la hammada, llueve desde hace tres décadas sobre las conciencias.
La Media Luna Roja Saharaui (MLRS) ha afirmado que a consecuencia de las lluvias, 1771 viviendas familiares han sido destruidazas totalmenteen las wilayas de Smara y Auserd, pero sin pérdidas humanas. 
En un comunicado distribuido a los medios de comunicación, la MLRS declaró que “las intensas lluvias afectaron especialmente al campamento de Smara donde residen 40 mil personas, y es donde se registraron las mayores perdidas de viviendas, con un saldo de 1424 vivienda destruida, mientras el resto correspondió a Auserd”.
El comunicado subrayó que “las lluvias fueron acompañadas por fuertes tormentas”, lo que provocó “la destrucción de muchas instalaciones sanitarias, administrativas y de escuelas donde se ha tomado la decisión de cerrarlas provisionalmente para evitar la caída de los muros de adobe”.
La MLRS ha señalado que hay “necesidades inmediatas y urgentes” a consecuencias de las lluvias ya que “la MLRS no tiene reservas de alimentos desde finales del año 2006 donde se paralizó el programa de ayuda que prestaba ECHO”.
Finalmente, La Media Luna Roja Saharaui ha hecho un llamamiento urgente “a todos los Gobiernos y organizaciones internacionales” para que acudan en su ayuda de los damnificados, sobre todo en alimentos, viviendas, mantas y en la reparación de los daños sufridos por las instituciones sanitarias y educativas.
Que se presente un libro no es noticia en este país, que presenta muchos más libros de los que lee. Pero en esta ocasión yo creo que sí que lo es, porque está naciendo una escritora que dará que hablar y que, sobre todo, hará leer. “La libélula” es su primer libro publicado, pero Felicitas tiene mucho más debajo del suelo (o del escritorio) que en la superficie, en el escaparate.
“La Libélula” es un libro de relatos que se puede leer como una novela, si atendemos a lo que siempre me ha parecido seña de identidad de la auténtica literatura; que sea vivida, “escrivivida”. A cualquiera a quien le caiga el libro en las manos será difícil que se le escape el latido interior de los relatos, la íntima relación (y misteriosa) con la autora. Felicitas escribe con un metrónomo entre los dedos, como si manejara un piano y tocara en él dueña del ritmo, del crescendo y los adagios. Pero aún es más importante, al menos para mí, la naturalidad de sus retratos, la carnalidad de sus personajes, la constante vibración que se percibe en los relatos.
Los he leído dos veces. La primera como se debe. La segunda, como me indicó su editora, Mayte Guerrero: al revés. Y funciona de las dos maneras. Y demuestra lo que decía antes: que es un conjunto de relatos, pero están vinculados entre sí, de manera sutil, cambiando a veces de piel, pero nunca de pensamiento. Lo leeré otra vez, esta vez a saltos, como hacíamos con Rayuela, para comprobar que da igual el orden, que el proceso de metamorfosis que anima el relato admite cualquier lectura, porque el final es siempre el mismo: Felicitas volando ya sobre las estanterías.
La presentación de “La libélula” es este jueves, 16 de octubre, en la sala de Ámbito Cultural del Corte Inglés de Gijón, a las 19,30. Ahí estare(mos).
Por fin. bubisher.com
Una página propia es la síntesis de muchos esfuerzos, el lugar de todos los implicados. Durante meses he alojado en mi propia página todo el crecimiento del proyecto, porque no tenía otra solución a mano. Pero el ofrecimiento de Enrique Pérez-Campoamor para gestionar un blog en el que se centralice todo lo relacionado con el Bubisher nos da la oportunidad de hacer realidad la propia esencia del bibliobús: nacido de la idea de un montón de niños, apoyado por unos y por otros, puesto en marcha con el esfuerzo de la asociación de amigos del Sáhara de Vitoria, donado por el gobierno vasco, acogido en su proyecto educativo por la Universidad de Alicante, “alimentado” por un grupo de editoriales generosas (no ocultamos que ha habido una que no ha querido colaborar). Y en el último fin de semana organizado y clasificado por un grupo de bibliotecarias, escritores y profesores que han regalado su esfuerzo para que su funcionamiento sea lo mejor posible.
Es decir: de todos, y de nadie.
Cada vez queda menos, y hacia finales de este mes saldrá hacia los campamentos. Esperamos que en noviembre estará ya en funcionamiento, cubriendo tres campamentos: el 27, donde estará su sede, Smara y El Aiún.
Y ahí es donde entran los voluntarios. Aunque allí estará dentro del plan educativo de la Universidad de Alicante y animado por un conductor y un especialista saharaui, creemos que una parte sustancial del proyecto es la presencia en él de voluntarios. Creemos que es una oportunidad magnífica para todos aquellos que quieren colaborar con el Sáhara, que sienten el problema como una herida abierta, pero que no saben cómo, ni conocen a nadie allá. Yendo de voluntario en el Bubisher no hay problema, porque se parte de una tarea, la de la promoción de la lectura entre los niños saharauis, dándoles uno de tantos derechos cercenados por el abandono de nuestras instituciones, y desde la llegada el voluntario estará integrado en la vida de los campamentos y sus escuelas.
Para cualquier voluntario, la página del Bubisher es perfecta, porque a través de ella os podréis poner en contacto con Luisa Sánchez, que desde Vigo coordina a todos los voluntarios y agiliza y explica trámites necesarios para participar.
Al mismo tiempo queremos que bubisher.com sea una herramienta de discusión, sugerencias, ideas, y todo cuanto se quiera. Una página viva para un proyecto por fin vivo.
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Imagina un conferencia que comienza así:
“En la fría madrugada del 30 de mayo de 1832, un joven entra en un bosque de las afueras de París. Se ha levantado muy temprano a pesar de que la víspera estuvo escribiendo hasta altas horas de la noche, a la luz de un candil, con las piernas envueltas en una manta. Aún no ha cumplido los veintiún años, dos días antes ha sido liberado de la cárcel y mientras trata de orientarse en la neblina afianza su presentimiento de que va a morir. Por eso, se consuela con la idea de que la noche anterior haya dejado escrito un testamento y varias cartas para sus amigos. Una hora más tarde yace en el suelo con una bala en su abdomen.”
¿Conan Doyle, Maurice Leblanc, Dumas? Pues no: un escritor de literatura infantil y juvenil que fue, en su anterior vida, profesor de matemáticas. Ricardo Gómez, que sigue y seguirá sumando ambos campos, aparentemente heterogéneos. O no. Hace tiempo que quería haber colgado aquí su conferencia de Santander, para mí y para muchos un referente inexcusable para hablar de literatura y matemáticas. Pero es que ahora ha colgado una nueva, un paso más. 
Leedlas completas en su página (ricardogomez.com) o aquí mismo si lo preferís, en comentarios. Mejor en su página, compuesta y con ilustraciones, claro. En la segunda, además, encontraréis anexos y bibliografía, libros para iniciarse, claves imprescindibles. Imprimidlas, dejadlas en la sala de profesores, deslizádselas a vuestros alumnos especiales en cualquiera de las dos clases: los que se inclinan por las matemáticas echarán un vistazo al mundo de la literatura, y al revés.
Ah, la foto es mía, y se la hice en la iglesia de Chalamera, cerca de Ballobar. ¿A que es buena?
Esta es una iniciativa preciosa de la Asociación de Amigos del Sáhara de Alcalá de Henares: compran y cargan un camión con comida, lo más necesario, pero dejan un espacio para guitarras. Precioso. Ya estás buscando en el armario esa guitarra dormida…
“Estimados socios y amigos del pueblo saharaui:
Ponemos en vuestro conocimiento que acabamos de recibir una subvención que nos permite comprar un camión y enviarlo repleto a los Campos de Refugiados. La caravana sale este
mes de Octubre y el camión tiene que estar cargado antes del día 15. Tenemos el almacén lleno pero nos habría gustado poder hacer una campaña de recogida con más tiempo. Hasta el día 15 estaremos recogiendo en el almacén todo lo que queráis llevar. Especialmente alimentos no perecederos (aúcar,aceite,lentejas y arroz), medicinas, productos de higiene, material escolar, material deportivo e instrumentos musicales, especialmente guitarras – seguro que si rebuscáis por el trastero tenéis alguna que le comprasteis al niño y sólo la tocó “aquellas navidades”-.
Para colaborar con la caravana contactadnos por teléfono o por e-mail.
Una vez más, contamos con vuestra solidaridad.
Saludos cordiales y gracias por anticipado.”
Asociación de amigos del pueblo saharaui de Alcalá de Henares Tnf: 690397153 saharalcala@hotmail.com
Centro cultural Gilitos. C/ Camino de los jesuitas s/n 28806 Alcalá de Henares. Madrid-E



